A menudo es necesaria la aplicación de oxígeno en el agua circulante para hacer frente a problemas derivados de:
- Escasez de agua.
- Disminución de la concentración de entrada de oxígeno.
- Piscifactorías en circuito cerrado.
- Aumento de la temperatura del agua.
- Aumento de la productividad.
- Ahorro en el bombeo de agua.